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martes, 19 de junio de 2012

El fútbol, otra cruz sobre las espaldas del proletariado

Con el chovinismo nacional pateando las calles del Estado español en medio de la "Eurocopa" de fútbol, reeditamos este artículo que publicamos en 2010 con el objeto de situar al fútbol moderno (y al deporte bajo la dictadura del capital en general) en su justo lugar en esta sociedad de clases. En dos años la crisis económica se ha agudizado y en lo político el capital ha implementado una dura reestructuración de su régimen, hecho por el cual la propaganda en torno al fútbol no ha podido por menos de mostrarse, aún más, como un elemento de desmovilización de la conciencia de clase en favor de la "conciencia nacional" de la burguesía; de echo un anuncio de refrescos es bastante enriquecedor al respecto: un aficionado lee la prensa económica y ve por TV los disturbios de la última Huelga General en Barcelona embarcándose en un mar de tristeza por los derroteros económicos del capitalismo español. De repente se enjuaga la vista con los resultados de los deportista españoles y se convierte en el patriota más feliz del Mundo. Todo acompañado de una botella de esa marca que dice ser "la chispa de la vida" y que su política para con los trabajadores organizados de América Central es directamente la del asesinato.




El fútbol, otra cruz sobre las espaldas del proletariado


Una religión ha vuelto a dar un balón de oxígeno a la burguesía española. Pero esta vez quienes acompañan bajo palio a los gobernantes de turno no son señores con sotanas negras y cruces sino unos tipos con chándal rojjgualda y un balón pegado al pie.
En esto que se empeñan en llamar mundo civilizado, el fútbol ha venido ocupando de manera sistemática todos aquellos períodos de nuestra rutina existencial que ha ido abandonando aquella religión de monjas y legionarios de Cristo. Ni mucho menos quiere esto decir que el fútbol moderno excluya a la religión pues ambos son como la Ertzaintza y la Guardia Civil, se complementan a la perfección para servir al capital, y al igual que los cipayos en Euskal Herria, el fútbol ofrece un toque moderno y de normalidad a una sociedad que necesitaba disimular con urgencia su oscurantismo, religioso y policial.

La sustitución de religión por fútbol, dos modos distintos de mantener entretenido al proletario entre el fin y el principio de la jornada de trabajo (o las 24 horas si está en el paro), ha convertido nuestro tiempo de descanso en algo más terrenal, más cercano al “pueblo” o como diría algún demócrata convencido en algo más conectado con “la ciudadanía en su conjunto”. Porque antaño para ver la estatua de un Santo, el feligrés de turno debía ir a la Iglesia dedicada a su hacedor de milagros favorito que podía estar en el pueblo de al lado o en Santiago de Compostela con los problemas que eso conllevaba. Pero hoy las estrellas del fútbol pueden ser vistas en cualquier valla publicitaria y han sido dotados con el atributo de la omnipresencia estando en un mismo día posando en Milán para anunciar un champú, jugando en Lyon un partido de Champions después de firmar autógrafos en un hotel de cinco estrellas en Suiza  para acabar tomando unas copas en una discoteca de Madrid.

El paraíso ya no es algo intangible para el mortal, ni un lugar al que solo llegarán las buenas personas. El Edén es hoy un estadio de fútbol al que como mínimo se puede acceder un día de cada siete y en el cual ser un ladrón de trabajo ajeno da derecho a una tarjeta VIP, a un palco VIP, a azafatas VIP y si tras ellas aun se tiene hambre, a unos canapés VIP. Mientras tanto el proletario, al que la beatiful people le ha robado el producto de su trabajo, tendrá suerte si le dejan meterse en el Fondo Norte de alguno de estos paraísos. Se convierte así el estadio de fútbol en una reproducción de la sociedad clasista en las cuales hace tiempo empezó a extenderse, por necesidad más que por otra cosa, la utilización del Parlamento para solucionar las contradicciones de la clase dirigente. Y ¡qué sería de una sociedad parlamentaria sin libertad de expresión! (*)

El fútbol ha conquistado la libertad de expresión frente al trasnochado monoteísmo occidental. ¿Quién podía debatir sobre Yavéh? Nadie ¿Quién debate sobre balompié? Todo dios. Es más como miembros de la comunidad estamos obligados, so pena de exclusión social, a tomar posición en cualquier cuestión futbolera. Y no vale la excusa de no tener idea del tema pues al igual que existen creadores de opinión para justificar la figura del monarca español, para insultar a los obreros en huelga de Metro Madrid o para vender bien la alianza interimperialista europea (UE), la burguesía tiene en nómina a gran cantidad de auténticos periodistas-ultra y sagaces juntaletras que crean sofisticadas argumentaciones deportivas para ser reutilizadas hasta la saciedad en la barra del bar y en la programación de media noche.
No obstante como en toda democracia parlamentaria, la libertad tiene sus limitaciones pues hay temas demasiado escabrosos para que puedan ser tratados por “cualquiera”. En la política española son innombrables palabros como “GAL” o “tortura”. En el fútbol el dinero es tabú, salvo que sea para adularlo. Y eso nos vino a decir el capitán de la selección española cuando afirmó que hablar del sueldo de los futbolistas en tiempos de crisis era propio de oportunistas. Y es que en nuestra época lo censurable no es que unos cuantos ganen millones mientras la mayoría del mundo se muere de hambre. ¡Lo criticable hoy día es que aun quede alguien que se oponga al circo burgués y a sus payasos! Y quizás este portero hasta tenga razón, porque si algo sobra a un futbolista de élite es conciencia social: leen manifiestos contra el racismo, nos indican que ahorremos energía apagando los interruptores de nuestros bienes de consumo, nos recomiendan comprarnos unas Nike hechas en Tailandia… o nos aconsejan sobre la cerveza a elegir para emborracharnos moderadamente. Porque para elegir birra o deportivas, equipo de fútbol o hito religioso favorito, si existe libertad… de mercado.

“Gracias a la selección la crisis se ha olvidado” ha comentado más de un “internacional” (como graciosamente llaman a los futbolistas de un equipo Nacional) como si quisiesen recordar al Estado imperialista los servicios prestados. Y es que gracias a los goles de estos ¿héroes? el nacionalismo español está viviendo sus mejores años desde los tiempos de la “Reconciliación Nacional” carrillista y las alianzas con las burguesías nacionales periféricas. Y con millones de parados debe ser más que reconfortable para nuestra burguesía ver desfilar por las calles sus banderas fascistas y/o constitucionales en vez de las, para ellos, temibles banderas rojas que portará el proletariado revolucionario cuando les pida cuentas.

Hoy día, un chaval ya no juega al fútbol sino está federado en un equipo infantil en el que le darán un uniforme y un carné de pequeño deportista para juridificar su relación con sus amigos, siguiendo ese empeño que tiene la burguesía monopolista por eliminar todo recodo que quede entre el Estado y el hombre, aunque este tenga tan solo 9 años. Recodo en el que estaba aquello que algunos aun llegamos a disfrutar: el fútbol de la calle como pasatiempo colectivo, como relación social en la que las instituciones del Estado no se inmiscuían. El deporte verdadero antes de que lo castrase la burguesía y lo convirtiese en “Deporte Base” destinado a seleccionar a los que más beneficios puedan reportar en el futuro y colocando al resto en el sector productivo que más convenga atendiendo a las necesidades de la división social del trabajo de la cual surgen las clases y el Estado.

Y es que a cada paso, y sin quererlo, el fútbol moderno se muestra como lo que es, como lo única cosa que puede ser y será en una sociedad clasista. Otra relación social más en la que el sujeto explotado es alienado por la sociedad burguesa. Otro instrumento al servicio de la clase capitalista para impregnarnos con su ideología y con su propaganda clasista: todas las clases unidas bajo un himno, una bandera, unos colores…adoctrinamiento puro y duro, política al fin y al cabo, que por las condiciones del Estado español adquiere unas connotaciones de carácter nacional que vienen a unirse a lo principal, la cuestión de clase. Porque no son los colores de la bandera nacional los que determinan el carácter alienante del fútbol moderno, como tampoco lo es si la forma en que el jefe del Estado llega a su puesto es mediante elección o por sucesión. El problema del fútbol es que como parte integrante de la superestructura de la sociedad capitalista, está manejado por quienes se benefician de la estructura social que son los dueños de los medios de producción. Y el fútbol, el deporte en general, se integra en nuestra vida en base a los intereses de la clase dominante tanto en su aspecto económico desde los millones que se mueven en un fichaje estrella hasta la tienda deportiva; como en el político-ideológico con el culto al individuo, la exaltación nacional…
El deporte no supera lo político. No es una válvula de escape frente a la sociedad. Es un tentáculo más del Estado que perpetúa nuestra posición en esta sociedad: como consumidor, como hincha, como obrero, como espectador. Siempre en actitud pasiva observando lo que un grupo de privilegiados decide y hace. Exactamente igual que ante la política burguesa.

En la sociedad feudal los oprimidos poco podían esperar de sus señores, por eso les daban religión como única perspectiva de futuro. En la sociedad imperialista las masas no creen en la clase política, por eso le dan fútbol como una cuerda a la que agarrarse para seguir sobreviviendo semana tras semana.

La lógica de la clase dirigente es sencilla: Si creemos que en la vida real no sirve luchar porque dios nos juzgará a todos, buena gana tenemos de luchar ahora por la libertad. Mientras depositemos nuestras esperanzanas de futuro en un campo de fútbol, no pensaremos en conquistar el futuro. Si los explotados seguimos creyendo que el mañana depende de lo que se decrete en el parlamento de un Estado burgués jamás nos organizaremos en base a la destrucción del orden social existente, que es apuntalado por cada decreto salido de las entrañas de uno de esos parlamentos de oro y sangre.

Liberar al deporte del mercado. Convertirlo en una relación social ajena al comercio, solo es posible mediante la eliminación del mercado, del comercio, y en definitiva de todos los condicionantes que lo rodean actualmente y que lo convierten en una mercancía como sucede con el producto de la fuerza de trabajo. Y esta eliminación pasa por la revolucionarización de las relaciones sociales, por la Revolución Socialista.
(*)La libertad de expresión mientras las imprentas y demás medios de producción estén en manos de una minoría, será tan solo libertad de expresión para esa minoría y palabra vacía para la mayoría: La Biblia sigue siendo el libro más traducido en la historia de la humanidad. En el Estado español es un periódico deportivo el nº 1 en ventas. Son dos datos que dan que pensar.

domingo, 3 de junio de 2012

Editorial del programa Leninradio: Represión en el Estado español.


Pincha aquí para escuchar el programa

Recientemente salía a la luz un trabajo del señor David Piqué, alto mando de los Mosso´s d´Esquadra, presentado en 2009 como proyecto final en un Máster titulado “Políticas Públicas de Seguridad”. En él, y sin tapujo alguno, este cuadro de la burguesía expone con todo tipo de detalles las tácticas policiales en la lucha callejera… “Incluso si la concentración o manifestación, que es lo que estamos hablando, no se prevé bastante violenta, se puede llegar a provocar un poco, con detenciones poco justificadas y nada pacíficas unos días antes para calentar el ambiente. También se pueden hacer "redadas" preventivas a los lugares donde se encuentran habitualmente personas cercanas a la ideología de los convocantes con la excusa de buscar drogas o lo que sea necesario. La "redada" estará especialmente mal hecha y con trato humillante para encender más los ánimos, si es necesario.”

Pero esto es prueba de aprendiz si lo comparamos con toda la producción intelectual que en las últimas décadas han generado multitud de “institutos de investigación urbana y centros de entrenamiento militares”, y que tienen como objetivo reconsiderar las operaciones militares y policiales en el territorio urbano: Los nazis
entrenaron en el gueto de Varsovia, Israel lo practica y perfecciona en Palestina.

La clase dominante está preparada. La clase dominante se sigue preparando.

Sin causar ruido y con la normalidad que envuelve al 99% de las tramitaciones parlamentarias, en 2010 se reformó, a través de la L.O. 5/2010 el Código Penal que, en otras cosas, redefine el término y concepto de terrorismo con el objeto de responder a los nuevos modos operacionales de la disidencia, de tal modo que en torno al mantra de los delitos por terrorismo pueden incluirse “delitos de propaganda” y “colaboración por adoctrinamiento”.

• Entre tanto los recortes sociales que impone la burguesía para reestructurar las condiciones políticas y económicas de su régimen exacerban los ánimos del proletariado y las masas populares, mientras todo el aparato de propaganda del capital (compuesto por gran cantidad de radios, TV, periódicos, portales de internet…) en manos de unos pocos, dispara sobre las capas más consciente de la juventud y la clase obrera. Por supuesto, a esta danza representada por los pesebreros de las distintas tertulias, se une la burocracia política, pandereta en mano, para mantener el nivel de criminalización y provocación frente a los desposeídos: Wert, Aguirre, Puig, Cifuentes son solo un pútrido ejemplo.

La clase dominante quiere cerrar el paso a cualquier alternativa y aplastar a la disidencia organizada y nos quiere concienciar como mejor sabe: censurando, sancionando, apaleando, secuestrando, torturando.

Gobernar es imponer intereses de clase y los capitalistas llevan demasiado tiempo haciéndolo. En este sentido nuestra época no aporta novedades a la lucha de clases, si bien son muchos los que en el último año han conocido la realidad social a base de ser golpeados por la misma con su paro, sus deshaucios, etc. y en especial, descubriendo el carácter de clase de las fuerzas del orden y su función de mantenimiento de los
privilegios sociales.

El programa de LeninRadio dedicado hoy a casos concretos de represión, no va enfocado a pedir la democratización, la depuración o la transparencia de los cuerpos represivos policiales o judiciales, pues a éstos la democratización más amplia que puede existir, necesariamente les llegará bajo la forma de eliminación y de la mano de un movimiento obrero revolucionario.

• Tampoco va destinado nuestro LeninRadio a presentar, a quienes sufrimos en nuestras carnes la violencia del sistema, como víctimas, ya que esa categoría encierra demasiados elementos de “accidentalidad”, de “pasividad” y de “externalidad” con respecto al conflicto social que nos rodea. Cuando precisamente la “accidentalidad” y aleatoriedad de la represión tienen como causalidad primera el que formamos parte de una misma clase. Y esta represión lejos de recaer sobre personas ajenas a las penalidades de la vida, se ceba con aquellos que dentro de los oprimidos sienten la necesidad de activar su vida del único modo que podemos hacerlo los parias y los explotados, dedicándola a la lucha. Afrontando la realidad de forma serena y sin miedo al enemigo y comprendiendo las implicaciones que ello conlleva.

Mientras los botes de humo vuelan por las cuencas mineras de nuestros hermanos de León y Asturies, y mientras Bankia sigue tragando miles de millones de las cuentas del Estado, entre el martes y el miércoles 10 jóvenes eran detenidos en Catalunya acusados de ocasionar disturbios durante la última Huelga General. En total en 2 meses se han realizado más de 100 detenciones. Dos de los últimos han pasado a prisión preventiva, y a cinco se les acusa, por parte de los Mosso´s, de “presunta comisión de un delito de integración en organización de criminales”, así como otros de “asociación ilícita, desórdenes, daños y contra el ejercicio de derechos fundamentales.” Esto significa aplicar el art. 577 del Código Penal, sobradamente conocido entre la juventud vasca.

Durante el mes de mayo en Milán (Italia), un Tribunal condenó a 11 comunistas a penas de hasta 9 años de prisión. Se les detuvo en 2010 acusados de planear atentados, de integración en organización armada y con fines terroristas. Los jueces han reconocido que ni planeaban atentados ni eran una organización armada. Sin embargo irán a la cárcel sentenciados por integrar una “organización subversiva” (Son militantes del Partido Comunista PM). Consciente de la situación uno de los comunistas gritó "La única justicia es la proletaria y el verdadero terrorismo es el del Estado". La justicia es una construcción social y nada podemos esperar del armazón con que se protege el capital.

Mao Tse Tung decía que el proletariado revolucionario, que el movimiento comunista, ha de despreciar al enemigo en lo estratégico y tenerlo en cuenta en la táctica. En definitiva, que los objetivos finales no nos los puede marcar la política del enemigo. Pero ello ha de unirse al meticuloso y riguroso conocimiento de todos los instrumentos que ese enemigo tiene a su disposición. Que cada cual saque sus conclusiones.

La Juventud Comunista desde LeninRadio- Onda Roja

domingo, 13 de mayo de 2012

La Reforma Laboral y el Estado del Bienestar

Publicamos el siguiente texto, elaborado por un camarada de nuestro colectivo, como base para una de las charlas-debate que han tenido lugar en Zamora el 12 de Mayo, a un año de las primeras movilizaciones del movimiento 15M.

LA REFORMA LABORAL Y EL ESTADO DEL BIENESTAR


*El trabajador que estudia y se preocupa por la situación de su clase, comprenderá prontamente la imperiosa necesidad que tenemos de organizarnos y luchar contra el régimen.
*Seguimos en la calle.

1. Una introducción necesaria: La estructura económico-política del Estado del Bienestar
a) El Estado del bienestar a nivel externo: 
España, potencia económica de 2º orden, posición que mantiene, principalmente, gracias a la exportación de capitales a través de los cuáles se apropia de los principales recursos, la fuerza de trabajo y materias primas, de los países del llamado tercer mundo- que no son países "lejanos" que estén en otro Mundo, sino que son países que, eufemismos a parte, son sometidos por las clases dominantes de países como el nuestro.
España como integrante de la UE y la OTAN cumple su papel de potencia subalterna como muestra su disponibilidad total a participar en agresiones militares que sirven, en tiempos de crisis, para destruir recursos, preparar re-inversión y obtener jugosas ganancias a través de la financiación (del gasto militar, de la reconstrucción) que permite reestructurar la economía local (caso Libia, Irak...) y encima obtener la propiedad directa o el control sobre los sectores estratégicos del país (petróleo).
En definitiva, lo que hoy empezamos a sentir aquí como dictadura de los mercados. 

b) El Estado del  bienestar a nivel interno:
En España el estado del bienestar surge tras la reforma del régimen fascista-corporativista. La llamada transición a la democracia consiste en que las relaciones entre las clases que nos dominan se "democratiza" se "parlamentariza" ampliando el grupo de sectores sociales que pueden "negociar" las leyes y ejercitar su ejecución (burguesías nacionales, aristocracia obrera como sector más privilegiado dentro de la clase obrera y como reflejo de la situación internacional antes mencionada...: sectores con un puesto fijo y una buena retribución. Un sector al que antes de la crisis "todos" podíamos acceder y que generaba unas falsas ilusiones de clase media: nos creímos el cuento ciudadanistas, nos impregnaron con su interclasismo y nos olvidamos que de un lado estábamos los obreros y en otro, antagónico, los patrones, mandatarios de esta democracia). Las ventajas de este sector de la clase, beneficiaban al conjunto pues todos tenemos sanidad, educación, seguridad social... en definitiva lo que se conoce como "salario diferido" y por supuesto a ello se unían libertades individuales y colectivas que, al menos en el papel, son para el conjunto de los residentes en el estado español.
En definitiva, la democracia de los mercados que se reparte en pequeñas dosis conforme a los intereses de la clase dominante.

c) La crisis
Con todo, en 2007 cuando no había crisis y nos codeábamos con las economías europeas estancadas, en España había más de 10 millones de mileuristas y 1/3 de los obreros lo eran de forma temporal y la juventud arrastraba ya un paro secular que hacía imposible tener trabajo, acceder a una vivienda, en definitiva vivir. Y eso en el bienestar.
Con la crisis y el crash financiero estalla la burbuja inmobiliaria. Empiezan a resquebrajarse aquellas ilusiones en que todos podíamos ser "clase media" (con hipoteca, coche a pagar en cómodos plazos, un trabajillo, quizás en el sector público)... Los ERE´s y las deslocalizaciones se generalizan, aunque venían de antes, y no porque la clase obrera española no produzca, ya que cuenta con los obreros más cualificados de Europa y, por ejemplo, el sector automovilístico es de los más productivos y competitivos. No obstante en Europa del Este la tasa de ganancia es mayor (más beneficios con menos inversión) y es lo que busca el capital, ya que una de las notas de su desarrollo es que cada vez necesita invertir más tanto en "capital fijo" (máquinas) como en "capital variable" (obreros). Y salieron a la luz cientos de casos de corrupción que lejos de ser la "anomalía" de la democracia son el reflejo en el aparato burocrático del Estado del conjunto de relaciones sociales que impone el actual régimen productivo, el capitalismo, y que consisten en que la mayoría solo tiene brazos para vender, convertidos en mercancía, y una pequeña minoría se apropia de ello para beneficio propio. 

2. El capital se reestructura

a) Lo dicho, el capital busca generar un nuevo ciclo de crecimiento económico, para ello necesita destruir fuerzas productivas (cierres masivos, paro, guerras) que permitan salir a las mercancías sobreproducidas y al capital acumulado; a poder, ser en mejores condiciones (para ganar más) que antes de la crisis. Fuera se implementa el belicismo. Aquí se desarrollan privatizaciones y recortes en los derechos sociales y laborales, a lo que se une un recorte de lo adquirido con el "cambio anterior de la transición". Se produce una fascistización social, aumentando la represión sobre los movimientos sociales. El gran capital expulsa a aquellos obreros beneficiados por el imperialismo, que eran los garantes que los "derechos" democráticos se extendían a las amplias capas del pueblo trabajador: los 10 millones de mileuristas, de los cuales casi 4 millones han pasado en 5 años a la cola del paro. Aunque éste proceso de reestructuración de Europa no ha caído hoy del cielo, la universidad lo muestra con el plan Bolonia, que se remonta a los años 90: Mercantilización salvaje de la educación que se pone directamente en manos del gran capital bancario. 
El objetivo es expulsar a la clase obrera y sectores populares del sistema: a nivel social, político... en todos los frentes.

3. La REFORMA LABORAL: un ataque frontal a la clase obrera y los sectores populares.

En dos años PSOE y PP nos han servido tres reformas laborales que van en contra de los derechos de los trabajadores y en beneficio del capital. Y que no han creado ningún puesto de trabajo.  En épocas de crecimiento el Estado se presenta como regulador laboral, garantizando que las demandas obreras tienen un tope (crecimiento salarial ligado al IPC…). En épocas de estancamiento económico el Estado “desaparece” y permite total libertad patronal, acabándose con eso que los liberales llaman “imperfecciones del mercado laboral” esto es, que los obreros opten al contrato en base a unos mínimos: de temporalidad, de salario, de garantías sociales en caso de desempleo…
En Zamora tenemos 18.000 parados, en España caminamos a los 6 millones.
A.     Se introduce el despido libre y gratuito
Los contratos tendrán un período de prueba de un año. El despido será gratuito, sin indemnización (antes era de 8 días), sin necesidad de justificación y sin preaviso. Y encima, para las estadísticas, serán contratos indefinidos.
B.      Amplia las facilidades para el despido colectivo y objetivo barato
“Pérdidas actuales o previstas o la disminución persistente en ingresos o ventas” durante 3 trimestres podrá iniciarse el proceso despido colectivo objetivo. El despido será objetivo y el trabajador tendrá que demostrar que no lo es. Y a los trabajadores de las Administraciones Públicas: “extinción de contratos (causa objetiva) por “insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente” durante 3 trimestres consecutivos o cambios organizativos.
C.     Abarata el despido improcedente y eliminan derechos adquiridos
Despido improcedente: Antes, 45 días con tope de 42 mensualidades. Ahora 33 días con tope de 24. A quienes llevan 16 años se les congela la indemnización. Se eliminan los salarios de tramitación.
D.     Amplia la dualidad y temporalidad en la contratación. Persigue a los parados.
Contrato de Aprendizaje hasta los 30 años: El trabajador podrá ser contratado para la misma actividad y con independencia de su formación. El empresario obtendrá una deducción del 100% durante toda la vigencia del contrato de las cuotas empresariales a la Seguridad Social, así como las cuotas por accidentes de trabajo, enfermedad profesional, desempleo, fondo de garantía salarial y formación profesional en empresas de menos de 250 trabajadores/as. Trabajadores a “tiempo parcial” podrán realizar horas extras. A los parados (que han cotizado para cobrar, que han adquirido un derecho) se les obligará a realizar trabajos forzados.
E.      Amplía el poder de los empresarios y elimina los derechos individuales y colectivos de los trabajadores/as.
Empresa dispone del 5% de la jornada (casi 100 horas anuales) para distribuir como quiera.
ERE´s sin autorización administrativa. Capacidad para modificar unilateralmente condiciones del contrato: horario, jornada, geográfico, puesto… Convenios de empresa se priorizan sobre los de sector o región (esto supone para el conjunto de la clase obrera, disgregada, sin organizar y ahogada por el miedo impuesto por el terrorismo patronal, la pérdida de todos sus derechos, por mínimos que fuesen, que garantizaban estos convenios). La prórroga de los CC se limita a dos años, si no hay pacto, el CC desaparece. Las ETT´s pasan a suplir a la Agencia Pública de Empleo pues podrán realizar cualquier tipo de contrato (antes solo podían los temporales).

(Estos datos concretos sobre la reforma laboral están mejor desarrollados en el artículo de Miguel A. Montes "Análisis socieconómico sobre la reforma laboral" publicado en Rebelión)

4. Un nuevo panorama social. Reorganizar la respuesta obrera y popular contra el conjunto del sistema.
 El panorama social y político que se abre ante nosotros es claro: el modelo del bienestar (con su proyección imperialista hacia los países oprimidos y con su limitación de la democracia y los derechos sociales en el Estado) se ha acabado.
La clase dominante, en cuya punta de lanza se encuentran los sectores del capital financiero (apoyados en esta legislatura en el PP), pretende regenerar el sistema sobre la base de una nueva alianza de clases que mantendrá a la clase obrera y popular sometida al capital y en unas condiciones aún más duras que en el anterior ciclo.
Ante esto tenemos unas tareas de índole organizativo y de construcción política que no pueden ser liquidadas en una sola asamblea o en una simple reunión. Hemos de comprender que se necesita un largo proceso de reorganización de los sectores populares, de revivificación del movimiento obrero contestatario, algo que no se hace de la noche a la mañana. Algo que ha de tener por misión, no la de volver a garantizar las posibilidades del pacto social, que, aunque muchos no lo sintiesen en sus carnes, era ya la más descarnada de las dictaduras del mercado y el capital sobre la mayoría social.
En ese sentido hay que empezar a tomar conciencia de clase, arrojando por la borda aquellas ilusiones de clase media. Debemos construir un referente social y político que nos permita comprender y plasmar en la realidad un modelo enfrentado al capital y su democracia.
Las ilusiones impuestas por un mercado que inflaba nuestros bolsillos mediante hipotecas y préstamos, nos hicieron olvidar nuestro pasado. Un pasado, el de la clase obrera, marcado por la lucha, por la lucha de clases cuya experiencia debemos retomar y, ¡SI!, estudiar, para comprender qué tipo de estructuras organizativas necesita el pueblo para enfrentarse a este sistema; para comprender cuales son las bases políticas y teóricas sobre las que podemos edificar una sociedad justa donde lo común sea lo que se impone sobre el beneficio individual, donde sea el conjunto de la clase obrera y los sectores populares la que se imponga, la que decida que sí y que no.
Ese camino es duro y está plagado de dificultades. Pero nadie nos va a regalar nada.
Sin dejar de hacer, es más, para poder hacer. Sin dejar de luchar por nuestro día a día, tenemos que empezar a replantearnos el sistema en su conjunto.
En definitiva, si queremos ese movimiento del 99%, que sea para todos, hemos de fundarlo en la lucha contra el Todo que nos domina y somete.
La tarea histórica que abarca a nuestro presente, es la de conformar un movimiento político organizado, que ha de ser necesariamente un movimiento de clase, ligado a los intereses de la mayoría y, porque no expresarlo sin tapujos, revolucionario, porque las reformas cambian una parte sí, pero benefician al conjunto establecido.
Hay que empujar por el fin de la dictadura del capital, revista ésta la cara que sea. Y lo demás son monsergas de quien está anclado en el pasado o se aprovecha de la explotación de los demás.

El capitalismo nos niega el futuro. Neguémosle nosotros el suyo.

¡¡IDEAS, ORGANIZACIÓN Y LUCHA OBRERA!!

Zamora
MAYO 2012

sábado, 28 de abril de 2012

Afrontar que el enemigo existe



Cuando el jefe de la policía en el País Valenciano llamó enemigos a estudiantes de la ESO no se le fue la pinza, estaba haciendo un ejercicio inaudito de sinceridad.

En torno a estas declaraciones se azuzó el mapa político de “la izquierda” y del movimiento obrero. De un lado quedaron los de siempre, los que son mayoría en nuestro ámbito, los que detrás de sus pomposas frases defienden al régimen burgués y la dictadura del capital. Esos, los reformistas, consternados pusieron el grito en el cielo. En el “Mundo Obrero” se podía leer un artículo de un diputado de     Izquierda Unida por Valencia titulado “Somos el pueblo, no el enemigo”. En su escrito el diputado criticaba formalmente la actuación policial, pero en todo el transfondo del mismo intentaba sortear la realidad intentando fundir al pueblo con la policía que lo apalea al observar a ésta como un elemento distorsionado por la “injerencia” política del PP y en vez de como una institución violenta al servicio de la burguesía y separada, irremediablemente, del pueblo. Asli la “crítica” de la izquierda parlamentaria a la policía se convirtió, en vez de en denuncia sobre el capitalismo y su Estado, en un esfuerzo por corregir las palabras del jefe policial, cuyo cargo ocupa gracias al PSOE y mantiene con el PP, mientras sus vínculos con la extrema derecha valenciana (a través de concesiones públicas a las empresas que controlan) salen a la luz.

Relajando la lucha de clases quizás ganen votos estos “radicales de salón” de la izquierda institucional pero están engañando al pueblo que dicen representar, igual que el resto de grupos del arco parlamentario.

Frente a esto los trabajadores revolucionarios  hemos de reconocer que precisamente por ser el pueblo somos el enemigo, es decir, por ser trabajadores precarios o en paro, esperando un subsidio o un billete para buscarnos las habichuelas lejos de nuestra tierra, por eso, todo el aparato del Estado es una maquinaria en nuestra contra y, salvo prueba contraria, somos culpables de la rebaja de la famosa prima de riesgo, de las pérdidas del IBEX-35... y probablemente hasta de los desmanes de Urdangarín y Paco Camps.

Los recortes sociales que se cargan el llamado Estado del bienestar abren la brecha social en el estado español, algo que viene paralelo a declaraciones que llevaban años queriendo soltar: El ministro Wert se ríe de los hijos de los obreros y les dice que la Universidad no es lugar para pobres. Desde el Ministerio de esclavitud asalariada advierten a los parados que tendrán que trabajar gratis si quieren seguir cobrando la desorbitada cifra de 420 euros mensuales.  Y frente a esto, frente a la confrontación directa que plantean los actuales gestores del capital, aparecen los reformistas con sus retahílas de apagafuegos: no somos el enemigo, no entremos en provocaciones de la derecha… resumiendo secundemos las manifestaciones convocadas por los sindicatos mayoritarios y votemos a “la izquierda” en el próximo circo electoral. Confiemos en la negociación y en la resistencia pacífica (votarle a ellos). No se nos ocurra pensar que somos una clase que necesita de organización y lucha  distintas de las que nos ofrece el  Estado, sus instituciones y sus gestores.

Pero esas simplezas de “izquierda” y “derecha” defendidas por la prensa y el reformismo, poco a poco empiezan a perder fuelle en la calle.  Las clases sociales toman cuerpo en la contienda y quienes estamos por la Revolución Social nos acordamos del “klasse gegen klasse” (clase contra clase) que retumbó en Alemania antes de que el fascismo tomase el poder. Una consigna que iba tanto contra el fascismo de Hitler (y de Tysssen-Krupp, Mercedes Benz, Deutsche Bank…) como contra los socialdemócratas que fueron los primeros en utilizar a grupos paramilitares (freikkorps) para aniquilar al movimiento revolucionario, tan pronto como durante las insurrecciones obreras de 1918-19 que acabaron con las ejecuciones de miles de obreros junto a algunos de los mejores hijos del pueblos alemán, como Rosa Luxemburgo, Carlos Liebknecht, etc. Consigna proletaria y revolucionaria la del clase contra clase que fue aparcada en la historia en detrimento del interclasismo a partir de los años 30 pero que hoy merece ser rescatada para que tengamos claro que los trabajadores y los sectores excluidos por el capital somos la clase proletaria, somos el pueblo verdadero que no tiene complejos por destacarse como enemigo del fascismo y de la banca, de la policía y de la prensa, de la burocracia política y militar de este Estado parlamentario que no tiene complejo alguno en  reconocer que para que reine su orden es preciso que tipos con pistola y 1´90 de altura apaleen a niñas de instituto o acordonen barrios enteros para proceder a desalojar de sus casas a familias obreras enfrentándose “goma” en mano a vecinos  jubilados.

Las dos almas de la burguesía están funcionando a toda máquina. Los conservadores del gobierno aumentan la inversión en equipamiento antidisturbios y militar y se utiliza la prensa para señalar a los organizados justificando desde nazis a policía que actúan como grupos de orden para desmovilizar a los sectores combativos. Los “progres” de la “oposición” intentan meter sus pezuñas en los movimientos sociales y juveniles  para encuadrarlos y limitarlos a ser la comparsa callejera de sus conflictos institucionales que poco o nada tienen que ver con los intereses de la clase obrera.

Ante esta tesitura los trabajadores, los jóvenes, los estudiantes… la clase obrera, debemos  concienciarnos de que nuestros intereses como pueblo están radicalmente contrapuestos a las demandas de la CEOE, de la UE o del Gobierno.  Algo que implica la necesidad de tomar partida consecuente y de no dejarse llevar por los reformistas que liman las asperezas del régimen capitalista. No caben excusas, hay que organizarse. Si nos han llamado EL ENEMIGO, es por algo. 
 



martes, 20 de marzo de 2012

¡Destruye al Capital, Construye Comunismo!


LA CRISIS DEL SISTEMA Y LA JUVENTUD TRABAJADORA
DESTRUIR AL CAPITAL, CONSTRUIR COMUNISMO

La actual crisis económica está poniendo al orden día los límites del capitalismo y el cómo estos actúan en nuestro día a día. 

El capitalismo en su actual grado de desarrollo (fase imperialista) tiende constantemente a la proletarización y la pauperización de quienes participan en la producción ¿qué significa esto? Que el capitalismo para mantener sus períodos de expansión necesita empobrecer a la clase trabajadora, hacer descender su nivel de vida y su poder adquisitivo en un proceso al que se une la necesidad objetiva de hacer descender a más sectores sociales a la posición del obrero asalariado (los profesionales, los autónomos…) que desprovisto de los medios de producción tiene que vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Esta tendencia general del capital (más obreros y más pobres) la vemos en todas partes: reducciones salariales, recortes sociales, cierres masivos de pequeñas empresas… en definitiva aumento de las filas de la clase obrera y descenso de nuestro nivel de vida. Cada vez somos más los obreros asalariados en el estado español y en el Mundo. 

Las crisis del capital se producen generalmente como crisis de sobreproducción. Es decir, el capital para mantener sus ganancias y la extracción de plusvalía a los trabajadores necesita producir más y más hasta llegar a un punto en que el mercado no puede absorber todo lo que se produce. Los bancos mantienen esa producción ya que financian la compra de más productos haciendo aumentar el consumo (el mejor ejemplo es el mercado de la vivienda). Pero en el fondo están preparando las condiciones para que las consecuencias de la crisis, cuando estalle, sean más graves. Cuando ya es imposible dar salida a los productos estos se estancan y el capital financiero “desaparece”, los bancos no dan créditos ni hipotecas y el obrero obligado a consumir para mantener su puesto de trabajo es tildado como un “vividor” que estuvo por “encima de sus posibilidades”. La prensa convierte las crisis cíclicas de la producción capitalista en un problema individual y moral del trabajador “poco ahorrador” o del capitalista que invirtió mal. 

Cuando las crisis estallan el capital necesita destruir fuerzas productivas, tanto mano de obra (despidos masivos) como empresas (cierres) para así dar salida a lo sobreproducido e iniciar otro ciclo de crecimiento y beneficio, esto es, reactivar el proceso de acumulación de capitales que necesariamente acabará en una nueva crisis. Es la constante de las crisis cíclicas del capitalismo. 

En esta operación, los burgueses se ven obligados a cantar por la defensa de la libertad mundial, la patria amenazada, la civilización en peligro… para inventarse las guerras de rapiña. Invaden países donde exterminan a importantes segmentos de la población, destruyen sus fábricas y sus infraestructuras y así conquistan un nuevo mercado hacia el que exportar, para poder iniciar acumulación de capital. Hace un año la UE y EEUU decidieron bombardear Libia asesinando a cerca de 100.000 personas. Hoy las bombas sobre Siria hacen sonar los tambores de una guerra a gran escala contra Irán, donde morirán cientos de miles de obreros por las necesidades de un imperialismo en crisis que necesita guerra para poder invertir en industria militar, de equipamientos, construcción… 

Y todo esto tiene su proyección política. Las crisis económicas hacen que el capital se reconfigure. El Estado es un órgano de opresión de la clase dominante, pero en su gestión también cristalizan las relaciones entre las clases que se benefician del sistema capitalista: la oligarquía financiera, la burguesía industrial, la pequeña burguesía, la aristocracia obrera… Y vemos como aprovechando el ataque al conjunto de la clase obrera, los sectores financieros e industriales aprovechan para atacar a los sindicatos mayoritarios (representantes de la aristocracia obrera) quitándoles poder dentro de la democracia capitalista al minimizar la fuerza de los convenios colectivos, reconfigurando las Cajas de Ahorro, etc. Esto que se lleva de forma democrática entre estas clases en el poder a través de debates parlamentarios, negociaciones, huelgas pacíficas, manifestaciones semi-festivas… incide de forma dictatorial sobre la clase obrera, pues ocurre que en las disputas entre la burguesía quien sirve siempre como carne de cañón es la clase obrera. Y así mientras CCOO, UGT, el PSOE, el PP, la CEOE… llevan cuatro años con la paz social en la boca, el proletariado sufre la violencia estructural de la dictadura parlamentaria con más de 1 millón de familias sin ningún tipo de ingreso, con más de 5 millones de obreros parados, con cientos de miles de migrantes españoles o extranjeros obligados a marcharse del país, con decenas de miles de familias que no pueden pagar la calefacción, que pasan hambre todos los días del año o que son expulsadas de su casa. Y que encima tienen que aguantar los insultos de la patronal y de los pesebreros de las tertulias de radio y TV. 

En las metrópolis imperialistas los recortes de libertad se presentan irónicamente como salvación de la misma. Nuestra sociedad es desde hace tiempo un gran cuartel militar reaccionario donde se coartan los derechos a la vez que se constituyen ficheros ideológicos de la población, se convierte al ciudadano en un delator y confidente del Estado. La policía toma las calles y hace de cada acto político una persecución contra los sometidos por el régimen burgués. En tiempos de bonanza la persecución política se asume como defensa de la sociedad por parte del Estado frente a los radicales: antifascistas, okupas, abertzales, comunistas… en tiempos de crisis todos los trabajadores somos el enemigo, con independencia de nuestro nivel ideológico y organizativo, aunque la burguesía siempre tiende a descabezar a la clase persiguiendo a los más conscientes y mejor organizados, precisamente a los que tilda de radicales. 


El gran capital interviene a los países con deudas. Antes se financiaban golpes militares en América y se aplaudía el genocidio de los campesinos y sus guerrillas. Hoy la “troika” impone gobiernos tecnócratas en Italia y dicta la subida del gasto militar a Grecia a la vez que le obliga a dejar en la calle a cientos de miles de trabajadores públicos. Panorama que en breve llegará al estado español. 


Ante este duro paisaje la burguesía recrudece su ofensiva ideológica justificando toda operación contra la clase obrera: recortes en educación, despidos en masa, guerras en Oriente Próximo, cacerías policiales de inmigrantes “sin papeles” en Madrid o Barcelona, etc. Se busca crear la conciencia de que no hay salida posible, de que este es el único camino que la sociedad puede andar, el que pasa porque los trabajadores sigamos subordinados a los intereses de capital. Pero ¿es esto cierto? ¡No! 

El régimen capitalista se sustenta sobre nuestras manos de donde salen las riquezas que sirven a los burgueses para comprar a los mercenarios de la pluma y la pistola. Es nuestro trabajo el que permite al patrón despedirnos y seguir en su gran casa con su Mercedes último modelo mientras se vanagloria de ver su bandera ondeando en Bagdad o Trípoli y a sus tropas desfilando por la Castellana. 

Los trabajadores y, en especial, la juventud tenemos que organizarnos para luchar por otro modelo social, por un sistema en donde no estemos subordinados a nuestros explotadores y en donde la administración de las cosas no signifique que deba existir un Estado que cuenta con miles de burócratas, de militares, policías, etc. que solo sirven a la burguesía y cuya misión social es mantener el orden establecido. 

Para nosotros esa sociedad es el Socialismo, la dictadura revolucionaria del proletariado, en donde son las clases obreras y populares las que organizan su democracia contra las clases explotadoras, para destruir las relaciones sociales que hoy nos impone la dominación capitalista con su paro, su miseria, sus guerras de rapiña, su destrucción del medio ambiente, su opresión sobre los pueblos...    

Para ello necesitamos construir una organización que conecte de manera real esos intereses estratégicos con nuestra actividad diaria. Y para ello se necesita de una teoría que nos permita comprender la práctica previa de la lucha de clases, que nos ayude a analizar la rica experiencia de la Revolución Proletaria Mundial, pues la lucha no es nueva y los trabajadores llevamos ya dos siglos enfrentándonos al capital. Y si no somos los trabajadores los que construimos esa teoría sobre nuestra propia experiencia serán las clases dominantes las que utilicen a nuestros combatientes y muertos para sus propios intereses (gran ejemplo nos brinda la memoria histórica fomentada por el Estado, que trata a los obreros revolucionarios de los años 30 como a reformadores del capital y precursores de la Constitución del 78) 

Solo con esa teoría, que definimos como socialismo científico, podemos elaborar un Programa Revolucionario que logre conectar realidad presente con objetivo futuro. Pues el programa revolucionario como praxis real de un movimiento político revolucionario organizado pasa necesariamente porque ese programa y ese movimiento tenga unas bases independientes con respecto a las políticas de la burguesía y nos permita mantener la cuestión de la Revolución y el Socialismo no como horizonte lejano y propagandístico, sino como realidad tangible sobre la que nos organizamos. 

La construcción de ese movimiento, que es lo que concebimos como Partido Comunista, necesita de la participación activa de los sectores conscientes y combativos de la juventud trabajadora y necesita de esa teoría que nos permita actuar fuera de los cánones establecidos por la ideología dominante en todas sus formas (desde las más reaccionarias hasta las supuestamente progresistas que solo plantean reformar algunas consecuencias del capital y volver al falso bienestar del capitalismo de rostro humano). Es decir que hoy es primordial para la juventud trabajadora organizarse para resolver las tareas políticas y teóricas que tiene nuestra clase social para luego llevarlas a término enfrentándonos directamente al capitalismo y su régimen desde las estructuras sociales y organizativas, de todo tipo, que construyamos como clase revolucionaria que debe encontrar en su experiencia histórica, sintetizada en teoría revolucionaria, y en su posición objetiva en la producción capitalista, las bases para construir el Socialismo y el Comunismo destruyendo al capital.

¡JUVENTUD TRABAJADORA, ORGANIZATE Y LUCHA!
¡DESTRUYE AL CAPITAL, CONSTRUYE COMUNISMO!

Juventud Comunista de Zamora
ujcezamora.blogspot.com

jueves, 23 de febrero de 2012

El proletariado y sus verdugos

(Artículo publicado en Espacio Rojo nº 22. Enero de 2012)
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Hace pocos días moría un verdugo de la clase obrera. Uno de esos “hombres de Estado” que son homenajeados por la burguesía por haber sabido mezclar su calidad de carnicero fascista con sus dotes para la diplomacia democrática. Ese era el currículum de Fraga, el de un fascista de la cabeza a los pies hasta que la luz de la democracia y los intereses de su amada nación española, la cual existe pues sino sería absurdo hablar de opresión nacional en este Estado, le mandataron abandonar las formas del caudillo para convertir a los “grises” en “maderos” y hacer mutar las viejas “leyes fundamentales” del régimen en una “moderna” “constitución” ajustada a las necesidades de la creciente burguesía española y su encuadramiento en el seno del imperialismo europeo.
A este fascista democratizado lo han alabado las plañideras del régimen, mostrando como anecdóticas frases como “La calle es mía” vertida por el verdugo poco después de que la policía nacional asesinase a unos obre-ros. No sorprende que los medios de manipulación cierren filas en torno a este elemento, su libertad de expresión es solo una más de las tantas libertades de que gozan las clases dominantes para imponer su terror. No obstante el patetismo y la vileza a la que han llegado muestran, en el campo de la “intelectualidad”, el grado de descomposición en el que se encuentran las sociedades de los Estados imperialistas y lo poco que pueden aportar a cualquier problema social.
A los jóvenes comunistas ni nos sorprende el culto político ni el mediático a la figurilla acartonada de Manuel Fraga.
Con ello certifican lo que ya sabemos: que los asesinatos de Grimau, de Ruano o de Puig Antich, de los fusilados del 27 de Septiembre o de los obreros de Gasteiz, entre muchos otros, no son producto de la arbitrariedad de las personas que en cada momento han figurado a las cabezas de un gobierno. Son asesinatos de clase. Son una dura advertencia a todos aquellos que nos organizamos y luchamos por la consecución de la Revolución. La clase obrera debe ser consciente de ello en todo momento.
Ocurre en la sociedad burguesa que la ideología dominante se presenta en múltiples formas. Siguiendo los parámetros que dicta el capital, en estos días también hemos oído a muchos elementos de la “izquierda” estatal pedir o propagar la idea de que Fraga y fascistas de su mismo pelaje sean juzgados por el actual régimen para sanear la memoria de las víctimas y hacer justicia. Si esto lo dicen demócratas radicales nos parece perfecto. Si intentan hacer pasar estas demandas por “revolucionarias” y “marxistas” entonces los denunciamos como agitadores burgueses dentro del movimiento obrero. Porque la justicia revolucionaria poco tiene que ver con la justicia de los tribunales burgueses. Los demócratas pequeño burgueses, intelectuales de “izquierda”... tienen una visión idílica de lo que es el Estado y la transmiten a la clase obrera. El Estado burgués sirve a los intereses del capital, es una máquina dispuesta contra la mayoría de la sociedad e irremediablemente separada y en contradicción con ésta. Es la burocracia que impide al obrero liberarse de la explotación y el control a que lo somete el capital y que falsamente “divide sus poderes” en legislativo, ejecutivo y judicial, para “servir” a la “sociedad civil”. Y decimos falsamente porque todas esas estructuras están controladas por las mismas clases a pesar de que entre ellas surjan conflictos que resuelven a través de sus mecanismos legales.
El “Estado” por el que luchamos los comunistas es aquel en que la democracia se amplia cualitativamente porque es por y para los trabajadores. La clase obrera en armas es la directora de la sociedad y no necesita un entramado burocrático ni miles de policías armados dispuestos contra el pueblo, porque ella es el pueblo. La clase obrera organizada legisla y ejecuta sus intereses de clase, al estilo de los Soviets, y por supuesto realiza su justicia sin necesidad de delegar en órganos ajenos a la sociedad.
Para hacer justicia la democracia de la clase obrera ,que es lo mismo que decir dictadura revolucionaria del proletariado, no necesita adornarse con togas ni con pomposas leyes que en la vida capitalista existen sólo para ser saltadas por quien las elabora y humillar a los explotados. La justicia popular, la justicia revolucionaria la realizan directamente las propias masas obreras organizadas sin necesidad de mirar a la jurisprudencia o a tribunales internacionales en La Haya o en Nuremberg. Un pueblo en armas está lo suficiente-mente capacitado para dictar sentencia a sus verdugos sin tutelas de ningún tipo más que las que él mismo se imponga.
Sano ejemplo de ello es el ajusticiamiento de Benito Mussolini por parte del pueblo italiano. Las masas ejecutaron a éste y a otros muchos fascistas italianos. Si Mussolini hubiese visto forjarse a la República Italiana que lo primero que hizo fue desarmar a los partisanos y devolverlos al “ora et labora”, quizás habría sido colgado “civilizadamente” o quizás hubiese muerto de la risa como le ocurrió a Pinochet o le pasará al genocida Fujimori. Pero Mussolinni cayó cuando la clase obrera italiana se hallaba aún armada y los partisanos tardaron poco en ejecutar, en las manos del camarada “Coronel Valerio”, la sentencia de muerte dictada por su pueblo.
La garantía única para que se ejerza la justicia obrera y revolucionaria con los verdugos capitalistas es que el proletariado se encuentre organizado independientemente como clase con intereses políticos antagónicos al capital.
Pedir al Estado burgués y a la democracia en general que sea justa para los obreros juzgando a los fascistas es desconocer u ocultar el carácter de clase del Estado y del fascismo y es pedirle al padre (el capital) que mate a sus vástagos (los fascistas), cuando barrer de la historia a ambos es una tarea de la clase revolucionaria, de la clase obrera. Ese es el mejor reconocimiento que po-demos brindar a los que siguen en cune-tas, a los que fueron torturados y a los que en cualquier parte del mundo sufren hoy la explotación del capitalismo.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Sobre el falso anti-imperialismo (RC)

Publicamos el artículo "Sobre el falso anti-imperialismo" firmado por los camaradas de Reconstrucción Comunista porque entendemos que sirve para delimitar campo con el revisionismo. En los últimos años el imperialismo europeo y norteamericano implementa  intervenciones militares con el objetivo de reestructurar el mercado internacional y perpetuar su posición hegemónica global ante el ascenso de diversos bloques imperialistas, principalmente del bloque chino que ya tutea al norteamericano. 

El proletariado por su parte se haya en la mayoría de países alienado polítcamente con los intereses de otras clases pues está desprovisto de Partido Comunista como organismo social que detente y garantice la independencia del proyecto emancipador del proletariado con respecto al del resto de clases, situándose la reconstitución partidaria del comunismo como una necesidad, al igual que ocurre en el Estado español.

En este contexto el revisionismo parapetado en la mayoría destacamentos comunistas llama frente al imperialismo occidental, no a la resistencia anti-imperialista, sino a la defensa acrítica de estados burgueses a los que consideran "progresistas" por el mero hecho de que se encuadran en los viejos esquemas de la política internacional de los Andropov, Gorbachov y cía. Estos revisionistas solo hacen el ridículo ante la clase obrera, pues ven en los obispos de Irán una fuerza anti-imperialista, cuando éstos luchan únicamente por conformarse en el polo imperialista de la región asiática central. Se olvidan de la solidaridad con los revolucionarios kurdos e iraníes que son perseguidos y ahorcados en esos Estados teocráticos que poco o nada tienen que ver con las luchas progresistas de los pueblos oprimidos. Igualmente el revisionismo cierra filas con elementos como Gadaffi cuyos aportes a la Revolución Proletaria son nulos y cuya caída no responde a que fuese un "azote" del imperialismo sino a que el imperialismo ha encontrado, precisamente en sus colaboradores, a otros títeres más fáciles de manejar con los cuales podrán restablecer en mejores condiciones los TLC que ya había sancionado el ínclito gobernante defenestrado.  

Quienes predican que la clase obrera debe someterse en el campo internacional a los intereses de otras clases nacionales no han comprendido nada de la historia de la Revolución Proletaria Mundial. Ni los comunistas rusos ni los comunistas chinos cayeron nunca en tal despropósito y su lucha por la independencia política del proletariado y su apuesta porque éste se convierta en vanguardia anti-imperialista les condujeron al éxito revolucionario y a la instauración de la República Soviética en Rusia y de la Popular en China siendo así la avanzada internacional del proletariado y los pueblos oprimidos. Los otros "revolucionarios" los que pregonaban que la clase obrera debía fusionarse con la burguesía nacional frente a la "extranjera" fueron devorados por la Revolución ante la cual fueron los primeros en tomar las armas. Tal cual fue lo que hizo el menchevismo que llegó a acusar Lenin y los bolcheviques de ser "agentes alemanes". Su posición pequeño burguesa les obligó a cambiar el análisis marxista de la realidad por la propagación de sus sueños desgastados. Igual ocurrió con los socialistas españoles durante la IGM. Los que luego defenderían el ingreso en la III Internacional defendieron que la guerra imperialista debía ser transformada en guerra revolucionaria. La dirección del PSOE sin embargo nunca pudo ocultar sus deseos de que los imperialistas británicos y franceses alcanzasen la "victoria". Poco les importaba que ésta acarrease la muerte de millones de proletarios en trincheras que no eran de su clase.    

Nuestro próximo Espacio Rojo irá precisamente dedicado a la cuestión del imperialismo, echo que también nos anima a publicar a los camaradas de RC: 

SOBRE EL FALSO ANTI-IMPERIALISMO (RECONSTRUCCIÓN COMUNISTA)

Últimamente parece que hemos retrocedido a los años 60 o 70. Ante las agresiones imperialistas de EEUU en oriente medio o en áfrica, vemos como todo el mundo llama al “antiimperialismo”, e insulta a los llamados ninis, los que no están ni con los regímenes fascistas como Irán que defiende el imperialismo Chino, por un lado, ni con el imperialismo de EEUU. Pero la pregunta es qué es lo que entienden estos revisionistas proiraníes por imperialismo. Ya no existe ese mundo bipolar en el que se enfrentaban un campo socialista (a partir del 56 social imperialismo) y el mundo capitalista. Ese enfrentamiento entre bloques en el que Estados Unidos encarnaba al imperialismo ya no existe, tras el derrumbamiento del bloque socialista, ese mundo bipolar desapareció, dando lugar a la agudización de las contradicciones interimperialistas, las riquezas del mundo ya están repartidas, comienzan otra vez las luchas entre los bloques imperialistas y sus acólitos semicoloniales por un nuevo reparto del mundo. Por eso podríamos hablar de que, a nivel internacional, se está produciendo en el pasado reciente y en la actualidad una mayor disputa inter-imperialista por el reparto del mundo, mano de obra barata y materias primas. Así, podríamos hablar de dos bloques imperialistas enfrentados; por un lado EEUU y sus lacayos, y por el otro China-Rusia y sus lacayos. Los revisionistas hablan del imperio refiriéndose al norteamericano, y se alinean con los imperialistas chinos o rusos, hablan de antiimperialismo, mientras al mismo tiempo defienden la “macdonalización” a la china. Los dos bloques imperialistas son igual de nocivos y despreciables y hay que combatirlos por igual.

¿Cómo siguen estos revisionistas hablando de “la China Socialista” en pugna con el “imperialismo” cuando ha pasado tanto tiempo desde la contrarrevolución comandada por Deng Xiao-Ping tras la muerte del camarada Mao Tse-Tung en 1976? ¿Cómo pueden seguir hablando de socialismo, cuando con la muerte de Mao, la revolución y el socialismo en China murieron? ¿Acaso no es China, esa potencia “anti-imperialista”, que dicen los revisionistas, un modelo productivo y de consumo calcado del norteamericano? ¿No es capitalismo a imagen y semejanza del yanqui lo que el PCCh está desarrollando desde el poder? El revisionismo se refiere a China como “potencia anti-imperialista” cuando lo que quieren decir es que es “una potencia imperialista anti-imperialismo-yanqui”. 
Está claro que EEUU es la principal súper-potencia mundial, pero desde hace tiempo está en pugna con China, pues de eso trata y es la lógica del imperialismo. EEUU domina y subyuga bajo su bota gran parte del planeta, pero bien es cierto que China está tratando, y consiguiendo, de generar y ampliar sus zonas de influencia por todo el globo; América Latina, Asia, Oriente Medio, Europa, África…

Y para ilustrarnos repasemos una serie de ejemplos de lo más didácticos;
- En Europa, por ejemplo, como muestra del “internacionalismo proletario” que profesan los “revolucionarios chinos” (revolucionarios a ojos del revisionismo, claro está) está el apoyo que China le dio a las medidas que el gobierno de Zapatero adoptó contra los trabajadores: “China apoya las medidas adoptadas por Zapatero para el reajuste económico y financiero, con la firme convicción de que conseguirá la recuperación económica general. La gran parte china está dispuesta a explorar junto con su contraparte española cuantas modalidades de cooperación sean positivas y efectivas. Siendo China un país inversor responsable de largo plazo en el mercado financiero europeo y particularmente en el español, tenemos la confianza en el mercado financiero de España, lo que se ha traducido en la adquisición de su deuda pública, acción que proseguiremos en el futuro”. Esto decía no hace mucho Li Keqiang, mandamás chino, en un artículo para El País titulado “Trabajemos de la mano”.
- En África la presencia imperialista China es notable, y cada vez más. Las potencias emergentes que conforman el llamado BRIC (acrónimo que acuñó el economista Jim O’Neill en 2001), es decir, Brasil, Rusia, India y China, se han convertido en motor de lo que ellos han venido a llamar “recuperación económica mundial” y aspira a hacer sentir su peso en los asuntos mundiales. Eso se nota en su influencia en África, nada que ver con aquella amistad con el continente, como por ejemplo, con el Egipto de Nasser en la década de los 60. Pero más clara es la influencia de China en Zambia, que deja al descubierto su verdadera intención de volver a colonizar el continente africano, a la vez que le disputa la hegemonía mundial a EEUU. China es uno de los mayores inversores de Zambia, donde los ciudadanos chinos que ejercen de gerentes de las minas de carbón disparan a los mineros que se alzan en protestas por sus condiciones de trabajo, como ilustra el caso de los obreros de la mina Collum, en el sur de Zambia. Los sindicatos están hartos y aburridos de acusar a las compañías chinas con frecuencia de abusar de los trabajadores locales. Michael Sata, líder de la oposición populista en Zambia, sugirió que los chinos son intocables porque son la financiación del partido en el poder.
- En Oriente Medio su influencia es más conocida, por sus relaciones con Irán. Los imperialismos tiene ese saber hacer para con algunos países mal llamados tercermundistas, para convertirlos en su punta de lanza. Así pasa en el lado de EEUU con Colombia, e igualmente sucede en el lado Rusia-China con la participación de Irán. Irán, esa potencia emergente anti-imperialista para los revisionistas, una república donde se degrada a la mujer y se ahorcan a los verdaderos revolucionarios. Pero menos conocido y sabido es el trabajo conjunto de China con Israel en esa misma zona. Ya se sabe que la política hace “extraños compañeros de cama”. Veamos las palabras del Ministro Liang Guanglie durante un encuentro con el Ministro de Defensa israelí, Ehud Barak: “China valora sus relaciones con Israel y está dispuesta a ampliar y a fortalecer los intercambios y la cooperación pragmáticos entre los dos ejércitos, para hacer contribuciones al mayor desarrollo de las relaciones entre los dos países y las dos fuerzas armadas”. Por otro lado, el mismo Liang dijo, durante una reunión con el comandante de la Marina de Israel, Almirante Eliezer Marom que los lazos chino-israelíes se han desarrollado sin contratiempos desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas en 1992. ¿Todavía le quedan ganas a alguien de seguir hablando de la “China socialista actual anti-imperialista”?
- En América Latina cada vez más China gana terreno a la par que EEUU lo va perdiendo, por lo menos en lo que a influencia se refiere. No hay que esforzarse mucho por ver esas situaciones en Venezuela, Ecuador o Bolivia. En este continente, China aparece como la súper potencia imperialista en desarrollo que es, pero con una cara “humanista” y de “ayuda” a los países pobres. Poco más que un benévolo hermano mayor. Así, China explota el continente a nivel comercial, financiero, petrolero, minero y energético, contando con la ayuda y connivencia de según qué gobiernos, como es el caso del ecuatoriano Rafael Correa.

En este aspecto, cabría detener nuestra mirada un momento sobre las fuerzas “revolucionarias” y los gobiernos “populares” que han recibido a Ahmadineyad en un pasado reciente. Debemos reseñar lo primero qué tipo de estado es Irán, y más nosotros que tenemos relación fluida con organizaciones revolucionarias iraníes y conocemos de primera mano la realidad en Irán, que es un estado fascista, que reprime y ahorca a los revolucionarios, con la acusación de ateos, y oprimen y asesinan a otros pueblos como en el caso de los Kurdos. Es una vergüenza que lo reciban en Cuba con honores, la misma Cuba que se desangró en la lucha contra al apartheid, y ahora reciben al fascista de Ahmadineyad que es el homólogo Iraní de los imperialistas norteamericanos contra los que lucharon en África. ¿Somos nosotros los izquierdistas o sois vosotros los traidores? ¿Qué pasa con los 100.000 presos políticos revolucionarios que existen en Irán? Porque estando tan en boga como está el tema de los presos políticos en Cuba es lo primero que deberían haberle preguntado. Y no solo en Cuba, sino en todas esas “revoluciones” latinoamericanas como la de Venezuela, Nicaragua y Ecuador.

Todos los revisionistas hacen piña en torno a Irán, sin imaginárseles siquiera lo que supondría el vivir allí, donde les ahorcarían por ateos como les pasa a los compañeros kurdos e iranís. Probablemente cambiarían rápido de opinión y corregirían sus posiciones oportunistas. Para ser antiimperialista no basta con unirse al bloque imperialista emergente, eso es oportunismo y seguidismo a un bloque capitalista, hay que ser consecuente, nosotros también estamos contra los ninis, pero con una amplitud y contenidos distintos, ni trotskistas antiautoritarios, ni revisionistas, ni electoralistas burgueses, ni seguidistas, ni populistas capitalistas, ni nacionalistas, ni imperialistas yankees, ni imperialistas Chinos y rusos, ni fascistas Iraníes. China y EEUU optan por el mismo camino capitalista. China tiene muchas reservas y cree poder sortear así la crisis, comprando y explotando tierras y productos en África y América Latina u Oriente Medio. Ahí es donde sus intereses chocan con los de EEUU y otras potencias como las de Europa. Pero además, convierte a China en un país colonialista que empeora la vida de los habitantes de las tierras allá donde vayan.

La crisis actual no se puede “sortear”; es sistemática, es propia del capitalismo. Y de esta crisis, propia del capitalismo, no se va a salir, obviamente, con más capitalismo, sino de una de dos formas. O bien reduciendo el nivel de ingresoss y la calidad de vida de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, o bien mediante una alternativa al capitalismo, el socialismo, apoyada en rebeliones y movilizaciones populares, que poco o nada tienen que ver con apoyar a China y Rusia. Nosotros estamos con los pueblos y con las fuerzas revolucionarias en cada país, y en Irán no son Ahmadineyad y los ayatolas: son las guerrillas comunistas Iraníes y las fuerzas revolucionarias Kurdas. Esos son nuestros referentes y no los homólogos de los obispos.

Febrero de 2012
Reconstrucción Comunista (RC)
-Organización, Formación, Combate-
blog.reconstruccioncomunista.org